Noche sin tregua.

Veo algunas patrias
como trozos de comadrona ametrallada.
Y pienso que a nadie le importa
el sueldo de quien limpia los suelos.

Gontzal Díez

En esta ciudad fortificada de nubes
hay un árbol con azadas y tijeras en sus ramas.
No nombraré los otros prodigios
que allí se muestran
porque la codicia de los leñadores
es siempre inmensa.

Gonzal Díez

Frente al rey derrocado
rumian las sonrisas nuevas.
Guerrero difunto bajo el sol,
la luz lame tu corazón de bronce
buscando una campana.
Pero no existe.
Sólo hay una oquedad de vértigo.

Gontzal Díez

Nuestro cuerpo está construido de masa, miedo y memoria.
La sociedad las fricciona y manipula formando una pasta, una especie de betún de color sucio e indefinido donde se diluyen todos nuestros valores.
El peso de lo esencial se estratifica llegando a lo más hondo y profundo terminando por desaparecer.

Nuestra existencia es un completo misterio, una madeja casi imposible de desenmarañar, de nosotros depende buscar ese hilo que nos ayude a comprender para descifrarla, tengo la certeza que siendo conformistas solo conseguiremos abrazar un cielo lleno de silencio, el arte contemporáneo no da soluciones pero sí plantea preguntas, la comodidad, lo fácil, me resultan obscenamente alejados de la verdad, el arte se debe a su presente y aunque nos ha tocado vivir en una sociedad hueca, nos dejamos llenar de contenidos hasta la médula, nos pensamos libres y conectados por la tecnología, creemos estar con todos, en todas partes y en realidad no somos más que una torpe arqueología de nosotros mismos, más primitivos que nunca, cada vez más alejados del afecto y de la sorpresa, esclavos del miedo por no ir a la velocidad correcta.