Nadar en nadas.
Nadar entre ojos llenos de alambres que te revientan las manos,
nadar en miradas con las que nunca hubieras deseado cruzarte por miedo a sucumbir,
nadar entre pupilas pegadas a tristezas tan certeras como desconocidas.
Tragado por la nada, solo puedes vomitar agua en blanco y negro

La fragilidad está llena de tantos huesos, tantas manos, sonrisas y luz,
que demolería rascacielos con aviones de papel

La medida, eso que solo algunos ángeles conocen.
De Tempestades sin medida llueven ángeles que venden paraguas a huesos mojados.

Lluvias de color azafrán capaz de teñir asfaltos
Rains of saffron color capable of staining asphalts

Hace años conocí a un monje en Assuan que me contó su secreto,
jamás bebió líquido alguno, ni siquiera en el vientre de su madre.
Cuando vio el mar por primera vez no pudo llorar